El pasado jueves el público del #LAIC tuvo ocasión de asistir a la charla que dieron los abogados especialistas en asuntos digitales Bárbara Román y José Manuel Sendín, de NoLegalTech. En concreto la actividad estaba centrada en el uso de Youtube, cerrando así una trilogía sobre la publicación de contenidos audiovisuales online que comenzamos el 5 de octubre con Jorge Lama explicando Cómo publicar contenidos con licencias libres y continuó el día 19 con Cómo profesionalizar tu canal de Youtube.

En esta ocasión la charla se titulaba Aventuras de una youtuber legal y en ella los abogados explicaron, con un lenguaje muy claro y ameno, las cuestiones principales que debemos tener en cuenta antes de publicar vídeos en esta plataforma. Se refirieron tanto a aquellas que tienen que ver en general con los límites a la libertad de expresión según la ley española, como a las específicas que vienen en los términos y condiciones de uso de Youtube, esos textos larguísimos y de letra pequeña que casi nadie se lee, por lo que muy poca gente es consciente de las implicaciones de subir vídeos a esta plataforma.

La principal que poca gente sabe: todo el contenido que subimos a Youtube pasa a ser propiedad de Youtube, para siempre. Cuando accedemos a subir un vídeo bajo estos términos de publicación, estamos concediendo dos licencias de uso, una para Youtube y otra para el usuario final. Si bien para este usuario final podemos elegir de qué modo limitar más ou menos el uso del vídeo, en el caso de Youtube no, estamos cediendo el derecho sobre nuestro video a perpetuidad.

No es lo único que le cedemos a Youtube casi sin darnos cuenta. En el momento en que nos registramos como usuarios estamos cediendo también todos los datos que generamos en relación con la plataforma, desde los datos personales que metemos en el registro (género, edad, dónde vivimos…) hasta os datos que son fruto de nuestra navegación y consumo de vídeos. Youtube sabe qué vemos, cuándo lo vemos, cuáles son nuestros contenidos favoritos, etc, y estos datos se los vende a anunciantes porque ese es su negocio, la publicidad. Nosotros somos el produto que ellos venden. Youtube, ya sabemos, pertenece a Google, que todavía tiene muchos más datos nuestros, y aceptamos cederlos también a perpetuidad cuando le damos a OK en el registro.

¿Qué podemos y qué no podemos publicar en Youtube?

Antes de responder a esta cuestión, está el asunto de la edad. Solo a partir de 14 años se puede tener una cuenta en Youtube. Luego hay varias cuestiones a tener en cuenta. Primero, los derechos de autor. Solo debemos subir vídeos que sean de nuestra total autoría, y no podemos usar imágenes o audios con copyright. Esto Youtube ya lo detecta facilmente, y cando alguien sube algo que tenga música con derechos de autor, el vídeo de forma automática es rechazado por la plataforma. Incluso si conseguimos esquivar este detector automático de contenidos protegidos, si mantenemos un vídeo en nuestro canal con material que no es nuestro, podemos ser denunciados por su autor. De todos modos, según la legislación de cada país, hay ciertas excepciones al copyright que podemos argumentar, como el derecho de cita o de parodia, en el caso da ley de propiedad intelectual española.

En cyanto a las normas de la comunidad que establece el propio Youtube, conviene saber que no se permite contenido violento, que incite al odio o contenido sexual explícito, si bien la interpretación de estas normas puede variar según las circunstancias, y si nos rechazan un vídeo por alguno de estos motivos y no es así, podemos argumentarlo para que nos lo permitan publicar. Es importante tener claro que las normas de la comunidad son reglas que pone Youtube a su criterio, como plataforma privada que es, y son diferentes a la legislación de cada país, aunque tratan de ser compatibles.

En general, guiarnos por el sentido común es lo mejor que podemos hacer antes de subir contenido a Youtube, pero no viene mal echar un ojo antes a las normas de la comunidad o informarse de los problemas más frecuentes.

Finalmente Bárbara Román y José Manuel Sendín comentaron también los aspectos económicos y contractuales que debemos tener en cuenta si empezamos a generar ingresos con alguno de nuestros vídeos o con nuestro canal. Especialmente en lo que se refiere a las multichannel networks o a otros intermediarios que puedan surgir interesados en sacarle partido comercial a nuestra audiencia. La recomendación general es que hablemos con un abogado antes de firmar cualquier tipo de contrato con alguno de estos intermediarios, para protegernos de posibles condiciones abusivas, en lo que respecta al porcentaje que les cedemos, ou a la propiedad de los vídeos que se producen en el marco de este contrato.

En definitiva, fueron dos horas muy provechosas que dieron para mucho y en las que los participantes, varios de ellos youtubers, tenían muchas preguntas. Podríamos haber echado unas cuantas horas más resolviéndolas, o incluso hablando de cuestiones similares que pueden afectar a otras plataformas como Instagram, cada vez más popular. Pero esto podrá ser objeto de otra charla en el futuro. Hay mucho que investigar y que conocer en un mundo cada vez más complejo y gobernado por empresas privadas que están disponiendo de nuestro contenido y de nuestros datos como más les conviene, que no es siempre como más nos conviene a nosotros como ciudadanos.

Entradas recomendadas